
El dólar ha pasado de ser la divisa más fuerte y solvente del planeta a entrar en una peligrosa espiral marcada por la desconfianza, el recelo y la incertidumbre. La debilidad del dólar empieza a generar serias dudas sobre el futuro de Estados Unidos como principal potencia mundial.
Los BRIC se deshacen del dólar
Los países emergentes, también conocidos como BRIC (Brasil, Rusia, India y China), han dando en las últimas semanas importantes pasos en su estrategia de reducir el excesivo peso que los dólares han alcanzado en su cartera de divisas. Avanzan en su estrategia de reducir su excesiva tenencia de dólares adquiriendo Derechos Especiales de Giro.
Los Derechos Especiales de Giro (DEG) es la pseudo-moneda que utiliza el Fondo Monetario Internacional (FMI) para captar recursos, que puede convertirse en un activo de reserva internacional. Está compuesto por una cesta de divisas, integrada por el dólar de EE.UU. (44%), el euro (34%), la libra esterlina (11%) y el yen japonés (11%).
El FMI ha manifestado su intención de emitir 500.000 millones de dólares en DEG para poder adquirir dólares con los que realizar préstamos a los países más golpeados por la actual crisis económica. Un anuncio muy bien recibido por los BRIC. China pretende adquirir 50.000 millones de dólares en Derechos Especiales de Giro (DEG), Brasil y Rusia 10.000 millones cada una, e India ha mostrado su interés en adquirir DEG, pero sin confirmar la cuantía.
El peligro de una depreciación brusca del dólar
Esta decisión de los BRIC tiene su origen en la excesiva dependencia hacia el dólar, tanto de sus carteras de divisas como de los activos que poseen con valoración directa en dólares. Sin embargo los BRIC tienen muy presente que una fuerte depreciación del dólar supondría a la vez la pérdida de valor de aquellos activos con convergencia en dólares y, por tanto, de su patrimonio. No les interesa que se produzca una brusca caída en el valor de esta moneda, por lo que si quieren reducir el peso del dólar en sus inversiones y cartera de divisas deben hacerlo de forma paulatina y progresiva.
La supremacía del dólar
Pero… ¿a qué se debe la excesiva dependencia hacia el dólar de la cartera de divisas de buena parte de los países del mundo? Pues a la mayor fortaleza que tradicionalmente ha tenido el dólar frente al resto de monedas. Una fortaleza que en un primer lugar se debía al respaldo directo del dólar en oro (patrón oro) y posteriormente a su respaldo en el barril de petróleo (petro-dólar) lo que implicaba la contraprestación en dólares de todas las transacciones de petróleo. El dólar era la única divisa con la que podía adquirirse petróleo, por lo que era necesario poseer dólares para poder pagar el petróleo.
Sin embargo, en los últimos años los problemas de déficit público de la economía estadounidense han generado una gran incertidumbre en la evolución futura del dólar. A esto se ha unido, desde 2007, una política monetaria expansiva, consistente en la reducción de tipos de interés para incentivar el consumo y la inversión nacional, que ha reducido el atractivo de los activos del país y la atracción de capital exterior, con la consiguiente depreciación del dólar frente a otras monedas.
El dólar pierde parte de su fortaleza como divisa, y deja de ofrecer seguridad. El mercado entonces busca otros activos de valor capaces de ofrecer esa seguridad. Y el principal activo es el barril de petróleo, pues se trata de una fuente energética no renovable con unas reservas muy limitadas, que asegura su encarecimiento por la escasez del recurso. Los especuladores vieron en el dólar una moneda débil y ante la evidencia de que los tipos de interés no se elevarían en el corto plazo, se refugiaron en el petróleo.
La guerra de Irak: la defensa del dólar frente al euro.
La mayor prueba de la pérdida de confianza y autoridad del dólar se pudo comprobar cuando Sadam Hussein, el Presidente de Irak, uno de los principales países productores de petróleo del mundo, anuncia en 2003 su intención de cambiar la contraprestación del pago del barril de petróleo de dólares a euros. Propuesta que fue bien recibida por otros países como Venezuela o Rusia.
EEUU vio en esta intención toda una amenaza a los intereses de su divisa, y por lo tanto a su hegemonía en el mundo. Su reacción es por todos bien conocida, en 2004 con el pretexto del ataque terrorista contra las torres gemelas inicia un ataque militar a Irak bajo la excusa de que el país era un refugio de terroristas y estaba en posesión de armas de destrucción masiva.
Sin embargo, el fin de la guerra era imponer la supremacía del dólar frente al euro. Francia y Alemania fueron muy recelosas ante este ataque, pues veían la intención real de la guerra. Y Gran Bretaña, fuera de la zona euro, no dudó en apoyarla, ante la amenaza que podía suponer un euro fuerte para la libra.
Cuando Estados Unidos logra el control del país, una de las primeras medidas económicas tomadas fue retomar la conversión de todas las transacciones a dólares, lo que evidencia el auténtico objetivo de la invasión de Irak.
Como es lógico Venezuela y Rusia no dudaron en dar marcha atrás a sus intenciones de apoyar a Irak en la decisión de sustituir dólares por euros.
Sin embargo, como consecuencia de la actual crisis financiera, y la mayor debilidad del dólar, se están planteando crear una nueva divisa de componente internacional. Una moneda que en Venezuela la denominan “petro”.
Irán, la nueva amenaza del dólar:
Irán es otro país que está dando serios pasos para reemplazar la hegemonía del dólar. En 2006 su presidente Mahmud Ahmadineyad anunciaba la intención de crear un mercado en Teherán para la compraventa de petróleo en euros.
La creación de este nuevo mercado supone un paso muy significativo en las relaciones comerciales del petróleo, pues crea un nuevo mercado para realizar transacciones de petróleo que excluye al dólar. Un nuevo mercado que se añade a los tradicionales: la Bolsa Mercantil de Nueva York (NYMEX) y la Bolsa Internacional del Petróleo de Londres (IPE).
Todas estas acciones no pasan en balde para Estados Unidos. Ante la dificultad de poner freno a la progresiva pérdida de peso del dólar, el 23 de marzo de 2006, la Reserva Federal de los Estados Unidos, decide suspender la publicación de las cifras estadísticas de oferta de dinero M3 para ocultar la evolución del número de dólares en circulación mundial. Una medida que pretende ocultar el impacto que el “petroeuro” pueda tener sobre la moneda estadounidense.
Nueva estrategia de EE.UU.
El petróleo deja de ser el mayor activo de la hegemonía mundial de Estados Unidos, y eso hace que este país quiera encabezar una nueva estrategia energética mundial basada en la promoción de las energías renovables. ¿Será capaz de liderar y controlar ese mercado? Creo que España puede y debe decir muchas cosas al respecto. El plan energético español 2030 debe desarrollarse en esa dirección.
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