
La pasada semana, el Servicio Público de Empleo hacía públicos los datos de paro registrado del pasado mes de Agosto, bueno… el número de parados registrados del último día del mes, pues no se trata de una media mensual.
Como se esperaba, los datos no han sido positivos. El número de parados registrados, a nivel nacional, ha aumentado respecto al mes anterior, algo normal tratándose del mes de Agosto. No obstante, el paro ha disminuido durante los meses de verano, algo también habitual todos los años, pero que no sucedió el pasado año y que evidencia la menor intensidad de la crisis.
El Partido Popular culpa al gobierno de los datos publicados por el Ministerio y asegura que es únicamente consecuencia de las medidas económicas que se están adoptando. Medidas que hacen a la economía española ser más vulnerable y tener menor capacidad de respuesta que el resto de países de Europa. La pregunta que se hace la derecha española y que quiero plantear yo es qué fue el milagro económico español. Sí, aquel que en tiempos de Aznar y Rato nos hacía tener un crecimiento de empleo por encima del resto de economías de Europa y que, según aquellos mismos responsables políticos, nos había convertido en la octava economía del mundo. ¿Cómo puede un gobierno dilapidar en apenas unos meses tal grandeza económica?
El peligroso milagro económico español.
Analizando algunos datos podemos comprobar lo que ha sucedido en este último año, y como la actual crisis financiera mundial ha acelerado una crisis económica que se había gestado en España durante la última década. Una crisis impulsada por un modelo de crecimiento económico muy débil, que sacrificó la fortaleza de su estructura económica a cambio de un crecimiento virtual, a corto plazo, guiado por la conducta especulativa de una parte del capital que sacrificó inversiones productivas a cambio de un rápido enriquecimeinto. Iimagino que muchos ya lo estaréis pensando… sí, me refiero al sector inmobiliario y más concretamente a la rama residencial.
A continuación muestro un gráfico en el que se muestra la evolución del precio del metro cuadro de vivienda nueva. Es decir la variación interanual del precio del metro cuadro de la vivienda de primera adquisición respecto al año anterior, en el primer trimestre de cada año y durante el periodo 1996-2009. Es muy clarificadora.
Variación del precio del metro cuadrado de vivienda nueva.

Fuente: INE. Estadísticas de construcción.
En el primer trimestre de 1996 el precio del metro cuadrado de la vivienda nueva aumentaba en un 2,27% respecto al primer trimestre del año anterior. Un incremento razonable. En el segundo trimestre de aquel mismo año se celebran elecciones generales y el Partido Popular, liderado por José María Aznar, asume por primera vez la responsabilidad de gobierno en España. A partir de ese segundo trimestre el precio de la vivienda sufre un vertiginoso y continuo incremento, sin precedentes, llegando a alcanzar un incremento anual del 18,36% en el primer trimestre del año 2004. Vemos el incremento progresivo de la curva, que sólo se mantiene con incrementos en torno al 10% durante tres años como consecuencia de la crisis de las punto.com, gestada en EEUU a finales de los 90, y que golpeó las economías occidentales entre el año 2000 y 2001.
En el primer trimestre del 2004 el PSOE gana las elecciones generales y José luís Rodríguez Zapatero es elegido como presidente del gobierno de España. Como vemos en el gráfico, a partir de este momento y debido a un cambio de criterio económico y a las políticas emprendidas desde el Ministerio de la vivienda (con una apuesta decidida por la vivienda de protección), el precio de la vivienda nueva comienza a crecer a tasas cada vez más bajas y razonables.
El saldo de los 8 años de gobierno del Partido Popular para el precio de la vivienda nueva fue un incremento del 117,08%, más del doble del que tenía en 1996. En esos 8 años habían convertido a la vivienda en un activo muy, pero que muy, rentable.
El milagro económico español consistió en un incremento desproporcionado del precio de la vivienda, convertida en un auténtico activo de valor y uno de los principales activos de especulación de nuestra economía.
El milagro económico español se impulsó sobre el esfuerzo financiero de la mayoría de la sociedad, especialmente de aquellos con menores recursos, que se endeudaron de por vida a cambio de una vivienda digna, mientras una minoría se enriquecía especulando con el suelo y el parqué de viviendas. Sin duda los grandes beneficiarios de esta burbuja inmobiliaria (pues así debemos llamarla) fue el sector bancario, gracias al establecimiento de tipos de interés hipotecarios muy superiores al tipo de interés interbancario, y aquellos que se dedicaron a especular con el suelo y la vivienda. A facilitar ese proceso contribuyeron los bajos tipos de interés y una ley de liberalización del suelo que permitió construir sin apenas límites legales, y desde la premisa de libertad total de acción del mercado, máximo postulado del pensamiento económico neoliberal.
¿Qué efectos tuvo sobre el mercado laboral?
Ante este incremento desproporcional del precio se produjo el lógico aumento de la oferta de vivienda que, debido a las características propias del sector, implicó la necesidad de una gran cantidad de mano de obra poco cualificada. Esto permitió absorber la gran parte del desempleo generado en los procesos de reconversión de los años 80 y 90, así como la contratación de mano de obra emigrante. Además favoreció que el abandono escolar masculino prematuro sea en España superior al de otros países de Europa, con los consiguientes efectos sobre la productividad del la estructura económica.
Como vemos en el gráfico anterior, a partir del 2004 se consigue que el incremento interanual del precio de la vivienda sea cada año menor. La menor pendiente de la curva en 2007 demuestra que el precio comienza a estabilizarse. Sin embargo, la crisis financiera mundial aceleró el proceso de ajuste del precio y eso hizo que a partir del último trimestre 2008 se produzca una peligrosa caída del precio de la vivienda hasta el – 8,34%. Esto frena la oferta de vivienda residencial y hace que sea necesaria cada vez menos mano de obra, lo que dispara el número de parados, especialmente en aquellas zonas más dependientes del sector inmobiliario (Valencia o Murcia por ejemplo).
Si la actual crisis financiera incide en mayor medida en el nivel de paro de España es por la mayor dependencia que tenía su economía hacia el sector de la construcción, motivado por un comportamiento especulativo muy separado de la necesidad real de vivienda del país.
Este ha sido el modelo impulsado durante ocho años por el Partido Popular y al que tuvieron la desfachatez de denominar milagro económico español. Por ello, no tiene sentido que sean precisamente los responsables del modelo quienes culpen al gobierno de España de las altas tasas de paro que tienen nuestro país.
La crisis financiera actual aceleró un proceso que era necesario, y que impulsó el actual gobierno ante la necesidad de emprender un nuevo modelo de crecimiento económico que dotara a la estructura económica de España de mayor productividad. El problema es que la crisis financiera imprimió una fuerte aceleración a este proceso, y eso motivó unas altas tasas de desempleo en lugar del ajuste paulatino como pretendía el gobierno.
Para comprobar el cambio de modelo emprendido en España y la falta de productividad que presentaba nuestra estructura económica debemos ver otro gráfico. En este caso se trata de una comparación entre la variación de ocupados (datos de la Encuesta de Población Activa), es decir empleo, y del Producto Interior Bruto.
Comparación del incremento del PIB y ocupados.

Fuente: Ocupados (EPA). PIB (INE)
Como vemos, para que España pudiese mantener unos niveles de crecimiento del PIB entre el 3% y el 4% fueron necesarios incrementos en el número de ocupados muy superiores. En 2003 un aumento del PIB del 3,10 % necesitó un incremento de ocupados del 4% (casi un punto de diferencia) y en 2005 un aumento del PIB del 3,61% necesitó un incremento en el número de ocupados de 5,58% (casi dos puntos de diferencia), demostrando un claro déficit productivo.
El inicio del cambio del modelo de crecimiento:
A partir del 2005, la reducción del peso de la vivienda y el impulso de una política dirigida a la inversión productiva y al gasto de I+D+i hacen que las tasas de crecimiento del PIB y de ocupados se adecuen, con un aumento del 4,10 del número de ocupados y un 3,90 en el PIB en 2005. Y en 2007 se consigue un aumento significativo de la productividad, con un crecimiento del PIB del 3,66% y un incremento en el número de ocupados del 3,08%.
La crisis financiera, con la reducción del consumo internacional y la contención del crédito, hizo que uno de los pilares del crecimiento de nuestra economía, la construcción, sufriera una rápida contracción y que la caída del empleo fuera muy superior al PIB, es decir se produjo un fuerte reajuste del mercado laboral. A pesar del esfuerzo iniciado por el gobierno en investigación e innovación e inversión productiva (bienes de equipo) a partir de 2005, los primeros efectos de la crisis a finales del 2007 hicieron que el proceso de cambio del peso de la construcción por una economía más diversificada, y sobre todo, más productiva, se frenara.
Perspectivas para nuestro mercado laboral:
La conclusión más evidente a la que podemos llegar es que la recuperación del empleo perdido será lenta y dependerá de la capacidad que tenga nuestra economía para buscar un nuevo generador de crecimiento, que deberá tener una base productiva si queremos evitar que, ante un escenario económico como el actual, volvamos a ver una contracción tan fuerte del mercado laboral como la que ha sufrido el empleo en nuestro país.
Además, es evidente que aquellas comunidades autónomas que más dependencia tenían del sector de la construcción tendrán más problemas para crear empleo suficiente para absorber el alto nivel de paro.
Sin duda el año que viene se creará empleo, las variaciones interanuales del paro comenzarán a arrojar saldos negativos (es decir habrá menos paro que en el año anterior), pero una cosa está clara, España tendrá que convivir con tasas de paro altas durante algunos años, hasta conseguir impulsar un modelo de crecimiento más productivo y capaz de crear empleo a niveles más elevados. El gran reto es, además, evitar que se produzcan burbujas especulativas como la burbuja de las empresas punto.com del año 2.000, o la burbuja inmobiliaria que tantos beneficios deparó a los amigos Aznar y Rato, y cuyos efectos estamos soportando ahora. De ello dependerá que España pueda tener un crecimiento fuerte y sostenido en el tiempo.
Pingback: Que-fue-del-milagro-economico-espa : Sysmaya
Interesante como siempre Noel. Sí, ¡cuanto antes sabíamos todos de la burbuja dijeran lo que dijeran los políticos! En Madrid se han hecho calles y calles de edificios nuevos y ahora la oficina de empleo tiene colas todas las mañanas de extranjeros a cobrar prestaciones y subsidios. Pero el gobierno no puede hacer de oposición de la oposición y debe hablarnos claro de las cosas que nos afectan, que no todos somos victimas del fracaso escolar ni nos entretenemos con la Esteban y farándula en la tele. No quiero volver a oir cosas como lo de “crecimiento negativo”!!
Muchas gracias Sergio.
Sobre lo que dices acerca del crecimiento “negativo”, seguro que tienes razón. No obstante, debemos tener en cuenta que una de las labores de cualquier gobierno es generar confianza en el futuro. Bueno… es evidente que el gobierno debe tener confianza pues es quien ejecuta las políticas necesarias para la buena marcha del país y por lo tanto aplica las políticas que considera adecuadas y en las que cree. El problema surge si ese optimismo o confianza es excesivo, pues se puede caer en una situación ridícula.
En el caso de la crisis, ningún gobierno logró predecir las dimensiones de la misma hasta que se fueron percibiendo sus efectos. Si a esto le sumamos una oposición que lo pinta todo muy negro con el ánimo de perjudicar al gobierno, el gobierno tiende a suavizar la situación, tal vez en demasía. Ya sabes que, en economía, las expectativas que tengan los agentes económicos son fundamentales para el crecimiento y progreso.
Un abrazo Sergio.
noel, interesante como siempre. a mi como economista no me duele tanto oir lo de crecimiento negativo como a sergio, y comparto tu idea de q el gobienro está para introducir seguridad y certidumbre a la población. en temas de economia es especialmente dificil, porq es dificil q llegue a hacerlo como lo haces tu aqui. lo unico q me da miedo de toda esta crisis es q no se me ocurre q sector nos sacará del hoyo… construcción y turismo, vaya 2 sectores para especializarse. y no somos precisamente el pais más productivo del mundo… venga, chato, a cuidarse!